un olvidarse el mar de la marea,
un irse atrás y no querer pelea
o echar a pique tiempo y alegría.
Un solo de jardín, un solo día,
un árbol y un suspiro, una azotea
para el suicidio que me deletrea
la nostalgia de tu jardinería.
Poner junto a tu nombre punto y raya
y sentirme terreno de secano.
-Dile al mar que ayer vino que se vaya-
Fue una mañana azul y fue verano,
un pájaro tan solo y una playa
y tú desdén aquí, sobre mi mano.
Francisco Mena

