miércoles, 26 de septiembre de 2007

Selene y Endimión, leyenda


Cuenta la leyenda que Selene vio a Endimión dormido en una cueva del monte Lamos cerca de Mileto donde éste se había refugiado para descansar y que ambos se enamoraron. Selene pidió entonces a Zeus que concediera a Endimión la vida eterna para que así nunca la abandonase. Asimismo, Endimión tomó la decisión de dormir en un sueño perpetuo, del que sólo despertaba para recibir a Selene.
Cada noche, Selene bajaba a la cueva del monte Lamos para visitar a su amante dormido.
De este amor nacieron cincuenta hijas.